Edición 2004 tiraje de 5
4 fotografías b/n 50 x 70 cm.



Es curiosa esa sensación de transparencia en un aeropuerto.
Es curioso como, en el fondo, todos tenemos urgencia en salir de ese espacio de transito de insoportable anonimato, espacio creado para no ser, en el que transitan gentes anónimas sin origen ni destino conocido, individuos transparentes cuyas miradas cruzamos a la velocidad de la luz.
La misma sensación es extrapolable al espacio del museo arqueológico, aunque esta vez la reacción es de atracción. Una atracción que hace que el espectador acabe por desaparecer, atravesado por la mirada de una representación realizada para ser vista solo por seres divinos, por arquetipos que vagan por nuestro imaginario desde hace miles de años.

Viajero y observador acaban por desaparecer en estos espacios de tránsito, evaporándose en la oscuridad de los tiempos, difuminándose en la memoria.
Viajar y mirar son acciones vitales que llegan a absorber la conciencia del individuo.
Estas fotografías muestra dos espacios del aeropuerto de Barcelona y del museo arqueológico de El Cairo, dos imágenes superfluas y sin más interés que en el detalle de las personas que lo transitan, que vagan de un lugar a otro sin ningún limite, en un tiempo irreal, pues la cámara es imposible que capte a la vez los diferentes movimientos que se recogen en las fotografías.
Viajero y Observador acceden libremente a una nueva dimensión espacial y temporal dentro de un lugar de transito continuo llamado arte.