¿Qué es el paisaje?,
Jesús Galdón

¿Que es el paisaje?
¿Cual es el paisaje?
¿Quien es el paisaje?



TABULA SMARAGDINA

Siempre que estamos ante lo inabarcable aparece el deseo incontenible de la aprehensión.
Cuando este deseo quiere consumarse, nos encontramos ante el proceso de traslación a un lenguaje que nos lo haga comprensible.
Cuando lo inabarcable se quiere representar se limita, y el límite camina con muletas (un marco, un bastidor, un pincel y su huella).
Así solo quedan dos opciones: el perpetuo encantamiento o el caminante cojo.

Lo inabarcable siempre lo será.


A lo largo del tiempo y de la historia parece que este encantamiento recorre constantemente el aire, trasladándose aquí y allá por medio del viento, introduciéndose en cada rincón por pequeño que sea. Inabarcable ha creado una frontera insalvable entre el hombre y el mundo. Mientras que el mundo simplemente es, el hombre queda condenado a entenderse con él mismo y el mundo que lo contiene para así poder ser. Se trata de una dualidad que camina con ritmos diferentes.

El deseo vuelve a soplar por el camino, traído por el bóreas unas veces y otras por el mismo Hermes.

Una de las hijas de Deseo es Arte.
Como todos sus hijos Arte nació con una pierna un poco más larga que la otra: de donde procede su ligera cojera. Y aun así, nunca ha podido evitar transitar siempre por los márgenes, por los límites de todo.

Arte siempre camina dando un paso en Natura y el otro en Imaginario. Así, paso a paso, ha ido tejiendo un camino de ajedrez, una pasarela hecha con la constancia de su paso por uno y otro Nos salva a todos los que ciegos y empujados por el rebufo aéreo de Deseo, queremos caminar sobre las aguas del rió del tiempo sin caer en los remolinos del olvido, del no-ser.

Nosotros (híbridos, imitadores y consecuencia) nos hemos apropiado de la cojera: mezcla de la herencia genética y de tanto pisar pedregales. Avanzamos en la búsqueda del equilibrio que necesitamos para ser en el mundo, marcando con el ritmo binario de los pasos lo que las leyes universales han escrito con nubes en el cielo: Todo lo que nace, muere; todo lo que se crea, desaparece; todo lo que se construye, se desconstruye.

Et sic in infinitum



CANTERAS

La piedra, eterna enfrente de la carne, ha estado la materia primera que se ha hecho servir para representar lo inabarcable.
Con los cabellos aireados por Deseo, el hombre ha creado con la horizontal de la Natura y la vertical del Imaginario construcciones que quieren buscar más allá del tiempo y de la memoria lo que uno desea y otro nunca será. Ahora bien, para crear se ha de destruir otra cosa parecida. Es así como en las canteras esta escrita esta ley que la ninfa Eco repite como advertencia al paisaje de enfrente.

A lo largo de la historia de Arte, las montañas han estado paradigma y símbolo, marcadas en su recorrido como centros del mundo. Referencia que el hombre ha querido trasladar inmediatamente a su cartografía particular por medio del imaginario y su necesidad de ser.

Los ojos ciegos, palpando entre la oscuridad del vacío en la búsqueda del equilibrio, no deja de ser curioso este desnivel entre lo que se crea y su referencia: Que por efecto de la mano del hombre, al construir en referencia a cualquier cosa se acabará destruyendo para convertirse en otra cosa diferente que explique la originaria.

Aquello que dicen belleza



MANOS

Entre el paisaje desconstruido de la cantera y el paisaje reconstruido del imaginario existen unas manos que amoldan, pintan, escriben o piensan el vacío. Otras ven el la oscuridad. De entre el número infinito de manos las hay que son hijas directas de Arte. Unas manos como las de Gaudí (maestro del vació, transeúnte infatigable) que además de amoldar el vacío de la piedra supo modelar lo intangible de la carne entre paso y paso.

He aquí este homenaje, que lo es a su vez de todo caminante audaz.



DE COMO DESCONSTRUIR EL PAISAJE PARA PODER LEERLO

Esta instalación-escultura toma como motivo principal de trabajo el referente de los paisajes desconstruidos; las canteras.

A partir de una técnica utilizada a en arqueología, en epigrafía, consiste en el proceso de extraer moldes de diferentes canteras abandonadas, que aun muestran abiertas al viento su misterio, antes guardado bajo el paisaje.
Unas de reales, localizadas en Montjuïc o en Garraf, y relacionadas con la materia prima utilizada en la obra de Gaudí.
Otras simbólicas, como l es la montaña de Montserrat.

EL PAPEL

Contrapuesto a la piedra, el papel se convierte en la materia prima de este proceso de transformación y reinvención de la natura por medio del imaginario. El papel es el primero y principal soporte de las ideas, su medio de transporte más inmediato. Es la verdadera piel del paisaje con la que Arte se viste.
Su fragilidad es coherente a la intangibilidad del primer proceso de abstracción que el deseo genera ante lo inabarcable. Proceso que, como es bien sabido, finalmente se solidificará en la piedra.
No para representar el paisaje de la cantera sobre el papel por medio de uno u otro lenguaje plástico, sino transformando la superficie del papel en un fragmento real de ese mismo paisaje. Haciendo una impresión de su orografía, un fragmento del mundo, un pequeño detalle de lo inabarcable.


LA INSTALACIÓN-ESCULTURA

Consiste en una estructura funicular doble invertida a partir de la parábola (en un doble referente y homenaje a Gaudí) que se extiende en forma de nave o pasillo, con doce vueltas de las que se sujetan los papeles (trece por vuelta). La estructura esta construida con hilo de lienza utilizado en la construcción, plomos, y una estructura de hierro y madera, suspendida toda ella del techo, con unas medidas totales de 9,99 x 9 x 3,60 metros. Los moldes de papel tienen un formato rectangular más o menos regular de 78 x 62 cm., haciendo un total de 134 piezas. Estos papeles son el material de construcción de esta arquitectura efímera  que intenta reconstruir el vacío desconstruido en la cantera. Como un paisaje que se repliega en sí mismo y nos permite así de acceder a un recorrido interno, en forma de caverna, que nos devuelve a su estado originario, al equilibrio arquetípico.

Por un momento, permanecer quieto.



LA INTERVENCIÓN

En el proceso de desconstrucción y de reconstrucción de donde parte esta obra existe otro paralelismo debido a su ubicación. Para reconstruir el paisaje hacia falta hacerlo en un espacio de descontrucción del paisaje. Y que mejor lugar que un templo que guarda en su interior la tradición y el símbolo de la montaña sagrada.
En esta primera intervención de la obra, la iglesia-oratorio de Sant Felip Neri de Barcelona ha sido un espacio privilegiado: este templo fue también, en la distancia del tiempo, compartido por la palabra del pensador del vacío. A lo largo de los últimos años de su vida, Gaudí acudía diariamente a esta iglesia.
Compartir todos estos aspectos convierte, aunque solo fuera por un momento, una visión privilegiada del círculo.


De nuevo, fuera del círculo, volvemos a ser caminantes.

A todos los caminantes audaces.





Jesús Galdón