De cómo aparece esta Epifania

Jesús Galdón

En la primavera, una de las veces que en Carles Hac Mor vino al estudio apuntamos la posibilidad de hacer algo en conjunto.

Le mostré algunas obras relacionadas con mí obsesión por las filacterias: unas cintas cono el remado bífido a los extremos que son la tradición pictórica desde la edad media y antes, y que sueño el contenedor del mensaje escrito. En mí línea de trabajo, que baila entre la tradición y lo contemporáneo, recuperé este elemento de la iconografía pictórica para sacarle el mensaje escrito, y dejar que fuera el color quien hablase.

Así, desarrollé unas filacterias escultóricas de colores con la intención de no decir nada, sólo comunicar el mensaje de los colores básicos, y esto de no decir nada y la filactèria creo que fue un punto de partida por esta posibilidad de comenzar un diálogo entre los dos, un diálogo mutuo de no decir nada.

Pasado lo verano recibí en un correo de Carles Hac Mor su libro “Filacteri d'infrallengua” con este mensaje:

“Ep, Jesús!,
He aquí, adjunto en un Word, el texto del que te hablé, como una contribución posible a nuestro desproyecto.
Que te pruebe bien el verano.
Hasta cuando sea.
Carles (con recuerdos de Ester)”

Tardé en contestarle por qué no sabía que decir: me pareció tan y tan fascinante, tan y tan bueno, que me quedé mudo. Al fin y al cabo, se trataba de contestar a este diálogo mudo de no decir nada, pero este golpe era por no saber que decir ante un libro magnífico.

Y pensé en algo exagerado, como dice Carles que se el arte. En un gran libro que toma forma y volumen e irrumpe en la realidad. Que sube el altavoz y suena como otra voz, física, tangible y arquitectónica. Así, pensé en darle la vuelta y reconvertir el libro en una filacteria, dejando de lado el mensaje de la pintura para recuperar el lenguaje escrito como un mensaje que sigue no diciendo nada. Y así fue como surgió la idea de esta obra “Filacteri d'infrallengua” del libro homónimo de en Carles Hac Mor.

Y cómo hacerlo?

Dibujar con la sombra es la mínima expresión de la pintura, así como su origen.

En la serie “lux me fecit” dibujé con una vela tres dibujos ornamentales de el Durero , fijando el recorrido de la luz con la imagen fotográfica.

El humo es el otro polo opuesto y consecuencia de la luz artificial, y así ha sido durante siglos. El humo ha oscurecido las pinturas para poder verlas. De esta contradicción, y por ser un elemento efímero como esta obra, pensé de reproducir este poema con humo, puede ser queriendo dar a luz su mensaje oculto.

Pero dónde desplegar este filacteri?

Otro día, hablando de todo y de nada, coincidimos tanto yo cómo Carles de una misma sensación de carga cuando entras a una librería o biblioteca. Esta sensación no es otra que la de tener presente en la cabeza, sólo traspasar la puerta de entrada, todo el peso físico de tanto conocimiento prensado en negro sobre las hojas de los libros. Y como no, la duda de cúal de estos conocimientos elegir. Una biblioteca son muchas cosas, por ejemplo, el amontonamiento ordenado de miles de caminos por hacer, y puede ser este o este otro quien te guiará por el buen o mal camino. Qué elegir?

Así, vi claro cuál sería el lugar ideal para desplegar esta obra. Tenía que ser un lugar donde condensas la máxima cantidad de conocimiento de una geografía y de una cultura a lo largo de la historia, y este, puede ser, no podía ser otro que la Biblioteca Nacional de Cataluña.

Y de todo esto, ya han pasado seis años. Por eso, esta obra se ha declarado como una epifanía de un desproyecto, donde no decir nada es decirlo todo.

Por eso mí gratitud con la Biblioteca de Cataluña, para acoger este volátil mensaje, y a Carles Hac Mor, por su poesía y su personalidad.